Cotidianía

¿Propósitos?

Otro año que se despide, y ya van unos cuantos a los que les digo adiós. Este en concreto no ha sido nada común. La primera mitad del año ha sido de las mejores que he vivido, y la segunda, de las peores, quitando el maravilloso viaje a Berlín. Yo, que soy una persona que ama la estabilidad, me he visto atropellado salvajemente por la vida y por las incongruencias con las que a veces te sorprende. En este año que viene no quiero hacer nuevos propósitos que caigan en el olvido pasados dos meses. Tengo bien claro cuáles son mis nuevos objetivos, y qué debo cambiar para lograrlos. Con el 2010 empieza una nueva década… y espero que en mi caso, una nueva época repleta de puntos por alcanzar.

Y los alcanzaré.

Madrid en 1910

Me he encontrado por la red con este vídeo en el que se muestran los sitios más emblemáticos de Madrid… ¡pero en 1910! Se puede ver la Plaza de Cibeles, la Puerta de Alcalá, el Banco de España, el Palacio de Oriente, el Puente de los Franceses (con plantaciones de judías verdes bajo el mismo, en lo que ahora es la M-30)… y finalmente la Puerta del Sol.

Se me hace extraño ver que los tranvías circulaban en sentido contrario al que ahora circula el tráfico en la capital. Eso, y que en algunas tomas ni siquiera se encuentren asfaltadas las calles. Como se puede ver, la Catedral de la Almudena no estaba levantada, y en aquella época el ahora todopoderoso Metro no era más que un proyecto. Ni siquiera mis abuelos habían nacido cuando se grabó esto. Qué sensación tengo de curiosidad, melancolía… y felicidad por vivir en una de las ciudades más bonitas que conozco (junto con otras al otro lado del charco).

Disfrutad

La gente de San Francisco

Con una muy buena cámara de fotos que graba en Full HD, la Canon 5D MKII, además de un objetivo 50mm F1.2 y un Zacuto Z-Finder, que mejora la luz, la visibilidad y la adaptación a pantallas LCD, Philip Bloom nos presenta este retrato de casi cinco minutos de la gente que vive en San Francisco. Todo está grabado por la noche. Muestra a vagabundos en primer plano, escenas de celebración, de cotidianía y, en definitiva, de diversidad de vidas, permaneciendo todas en un mismo sitio, pero en diferentes condiciones. La música, excepcional, es de la banda sonora de Taxi Driver, creada por Bernard Herrmann.

No os lo perdáis. Es magnífico.