Es muy triste cuando te enteras que ha muerto ese tipo que con su voz y con su música ha puesto banda sonora a tu adolescencia. Recuerdo darme aires de gangster y bailar por mi habitación mientras escuchaba en mi walkman “Smooth Criminal”. Recuerdo también intentar hacer el Moonwalk mientras sonaba “Billy Jean” a todo volumen en la minicadena, y recuerdo además mantener acaloradas discusiones en clase con mis compañeros sobre quién era mejor… si Madonna o Michael Jackson.

Y hoy se va. Así, sin pedir permiso, sin dar siquiera un aviso previo. Nos deja ese chico que nunca quiso ser quien era, pese a bailar y cantar como nadie.

Good bye Michael. We’ll miss you.

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