Hace tres años me quedé impactado con la muerte de Miklos Feher, jugador del Benfica. Al chaval le acababan de sacar una tarjeta amarilla, sonrió sarcásticamente, se dio la vuelta, dobló la cintura y cayó fulminado. Poco después se confirmaba su muerte, al parecer de una cardiopatía hipertrófica. Fotos y vídeos de sus compañeros llevándose las manos a la cabeza y Camacho (entrenador del Benfica en aquella época) llorando desconsolado dieron la vuelta al mundo. 24 años tenía el chaval. Una desgracia.

Este pasado domingo se ha repetido una historia parecida. Antonio Puerta, jugador del Sevilla, cae desmayado en los primeros compases del primer partido de liga contra el Getafe. Al principio parece recuperarse, pero en el vestuario tiene una recaída, y sufre varias paradas cardiorespiratorias. Ingresa en la UCI con estado muy grave. Hoy han anunciado que ha empeorado, y que puede tener graves daños cerebrales debido a la duración de la parada cardíaca. No pinta nada bien…

Ánimo chaval. Gana este partido, que sin duda es el más importante de tu vida.

Actualización 16:00: Al final Antonio Puerta ha fallecido. Qué rabia coño. D.E.P.