Si has entrado aquí estos dos últimos días habrás visto que la página se redireccionaba a una de publicidad con una sonriente rubia. Los que me proveen el hosting no me han avisado de que había que renovar, y a lo Judas me han quitado las bragas y me han dejado en bolas. Ya he pagado, así que tengo otro año para seguir incordiando, por lo que ya podéis dejar de abrazaros cabrones.