Hace unos días me ha llegado la factura del teléfono, y cuál es mi sorpresa al ver que me han tarificado por llamar a números especiales (los 902) más de 5€. Lo que me extrañó fue ver que casi todas las llamadas eran de pocos segundos, de 2 a 5 a lo sumo. Confundido, miro en el calendario, y haciendo memoria recuerdo que ese fue el día en que llamé como un millón de veces a Servicaixa y a la venta de entradas de El Corte Inglés para conseguir un par de entradas para AC/DC. Lo curioso de todo este asunto es que cuando llamaba sólo conseguía el pitido característico que me anuncia que el destino está comunicando. ¡Cojonudo!, pensé.

Por supuesto llamé al 1004 a preguntarles por qué me cobraban por llamar a un teléfono que estaba comunicando. Me atiende una señorita y me dice que si llamo a un 902 y está comunicando me cobran igualmente el establecimiento de llamada. Atónito, le digo que cómo es posible que me estén cobrando dinero por un servicio que no me están prestando. La telefonista me dice que me entiende como usuario, pero que ella no puede hacer nada. Me cagué en su padre mentalmente y colgué totalmente cabreado.

Esto es como si vas a la panadería y dices: ¡Quiero medio kilo de magdalenas!, y te contestan: ¡pues no tengo, pero solo porque eres medio tonto y preguntas me vas a dar 20 céntimos! Y lo peor de todo es que a pesar de que me han robado… ¿a quién puedo acudir? ¿qué puedo hacer?

Se han llevado 5€ míos, pero van a ser los últimos. Ya estoy mirando precios de otras compañías. Les van a dar por culo. A robar, a su madre.