Tras un año de no parar me he venido a la costa mediterránea 15 días a despejarme del calor seco madrileño. Necesitaba unos días para descansar, para no hacer nada salvo ir a la piscina/playa, dormir y comer. Me he traído varios libros de esos que sabes que te van a venir bien porque no pensarás mucho (no digo toda la verdad, me he traído uno del III Reich fabuloso, del cual ya me he terminado la mitad), y también me acompañan preocupaciones que espero haber dejado en Madrid.
Estoy aquí para descansar… no para amargarme. En 15 días vuelvo a la rutina, a estudiar, a pasar calor y demás. Pero hasta entonces…
