DJ

DJ de Nochevieja

Esta nochevieja ha sido algo diferente. El día 30 seguía pensando en no salir… hasta que me ofrecieron pasta por pinchar en un garito, amén de que nacHo entrara gratis. El sitio fue Sugar, en la calle Diego de León 11, en Madrid.

Nunca he pinchado delante de tanta gente (habría unas 60 personas), y la verdad es que la mayor parte de la noche lo pasé bastante bien… hasta que decidí empezar a meter algo de house, allá por las 5. A los diez minutos un ejército de niñas repelentes me cuasi-obligaron a repetir las canciones que ya había puesto de cantantes pachangueros, como Bisbal y Juanes. No me importa satisfacer los deseos de la mayoría. Lo que me jode es que la gente tenga tan poquita educación como para que te interrumpa aconsejándote cómo tienes que hacer tu trabajo. Así pues, tras 4 horas de pachanga, puse 20 minutos de house, para volver a poner otras 3 horas de Bustamante, Merche y su puta madre. Una experiencia diferente… sin duda.

Abajo os dejo un vídeo. Por suerte, nacHo lo grabó justo cuando estaba pinchando lo que me gusta.

¡Ah! ¡Feliz año!

Podéis ver fotos de la fiesta aquí

Armin Van Buuren es el mejor DJ del mundo

Y no es porque lo diga yo, seguidor suyo desde hace ya muchos años. Es porque lo ha dicho la revista más prestigiosa del mundo en lo que a música electrónica se refiere, DJ Mag, que en 2007 cumple diez años elaborando la lista de los mejores cien pinchadiscos del globo.

Sinceramente, se lo merece… y para mí se lo están dando muy tarde. Desde hace cinco años presenta y dirige el mejor programa de radio de música trance del mundo (A State of Trance), ha creado el sello Armada, auténtico referente en la escena electrónica, produce unas canciones que automáticamente se convierten en éxitos, y su calidad como DJ es impresionante. Además, y ya como opinión de casi todo el mundo que he leído, es buen tío. Las dos únicas veces que le he visto en directo me ha parecido un tipo cojonudo, consciente de que es lo que es por su público, y pinchando es capaz de dejar canciones a falta de treinta segundos para que se acaben con tal de firmar una última camiseta. Eso sí. Cuando vuelve le bastan tres segundos para clavar la siguiente.

Felicidades Armin. Eres el mejor. Y ya no soy el único que lo dice.

Photobucket

De fiestas, Estados Unidos y mi condición inconformista

El otro día pinché por primera vez en mi vida con una mesa de mezclas. Aún no tengo control con los platos, por lo que me ayudé de un programa de ordenador para cuadrar los temas (Virtual DJ), pero todo lo que es ecualizadores y demás… a pelo. La experiencia me gratificó de una manera especial. Llevo muchos años escuchando música house y trance, y nunca había tenido la oportunidad de que la gente me escuchara en directo. Por fin ha podido hacerse realidad.

Pero no es eso lo que he venido a comentar, ni mucho menos. He sacado el tema de que pinché, porque fue en una fiesta en una casa cercana a mi barrio. El dueño, un chaval muy majo, invitó a unos cuantos amigos y amigas y me sugirió si le ayudaba a pinchar. Yo acepté encantado. Nacho, el amigo común por el que nos conocimos, también estaba invitado. El tema principal de este artículo es lo bien que me lo pasé disfrutando de una fiesta en un chalet. Por momento me vi viviendo escenas de típicas películas americanas. Iba a la cocina y estaba lleno de gente. El salón… lo mismo, la terraza, igual. Y alcohol, y chicas guapas, y juerga… me encantó.

Hoy, hablando con Nacho y recordando la fiesta, hemos hablado de cómo nos hubiera gustado cursar 2º de bachillerato en Estados Unidos, viviendo esas fiestas mucho más asíduamente. Me ha respondido que le habría encantado, pero que muchas veces deseas aquello que no tienes. A colación de esta frase, me he puesto a pensar qué era lo que eché de menos en Estados Unidos… y me he dado cuenta de que, si pudiera llevar allí a mi familia, a mis amigos y la comida española… viviría de puta madre.

Pero no puedo quejarme de España, como es natural. Aquí he nacido, aquí he crecido y madurado en mi adolescencia… y además estoy profundamente enamorado de Madrid. ¿Qué puedo hacer para traer aquí lo que quiero de allí? ¿Y qué para llevarme allí lo que necesito? Quizá lo que puedo hacer es reconocer que soy un culo inquieto… y que siempre caigo en el craso error de no apreciar lo que tengo, hasta que lo he perdido.

DJ Tiësto feat. Maxi Jazz - Dance 4 Life (Anthem 2006)

A ver si vuelve goEar ya, coño.



[tags]Estados Unidos, fiesta, DJ, house, trance[/tags]