El Capitán

La naturaleza en Yosemite

Sólo he estado una vez en el Parque Nacional Yosemite, en California, y me ha dejado una impresión muy duradera. Metaforizando muy cútremente, se podría comparar a esa chica que conoces en el pueblo cuando eres adolescente, te lías con ella una vez, y su belleza, su olor y su aire misterioso hace que te quedes pensando en ella varios años más. Así es Yosemite para mí. No sé cuándo lo haré, pero volveré.

Y hablo de esto porque hoy he leído un artículo magnífico en el New York Times sobre Ansel Adams, un famoso fotógrafo estadounidense conocido por hacer algunas de las mejores fotografías que se han hecho de Yosemite, todas en blanco y negro. Siento que el artículo esté en inglés, pero si alguien lo controla un poco, que lo lea, porque es muy interesante. Las fotos son lo mejor del artículo. En especial la del Half Dome con la luna subiendo al anochecer.

Cuando fui, puedo recordar aparcar, y ver un ciervo a nuestro lado paseando con naturalidad. Me acuerdo de aquel camino hacia las Lower Falls donde nos cruzamos con un pequeño oso, y de los carteles llamativos advirtiéndonos de que había gatos monteses y que no debíamos molestarlos. No sé si os gusta el campo… si os gusta pararos en mitad de un pinar e inspirar fuerte por la nariz. Si habéis experimentado esa sensación, os puedo asegurar que en Yosemite inhalas algo más que aire limpio. Te bebes la naturaleza. Es apasionante ver bullir tanta vida a tu alrededor, darte cuenta de lo precioso que es el planeta y de lo poco que lo estás disfrutando.

Viaja. En serio. Es una inversión.

Valle con El Capitán a la izquierda

Half Dome

El Capitán

Ciervo