Si veis que no actualizo a menudo no es porque no quiera. Mi vida ahora mismo consiste en estudiar, comer, ir al baño y hablar con muy pocas personas. Hay gente que ya me da por imposible, porque me dijeron hace tiempo que les llamara para quedar, y aún no lo he hecho. Los que aún no se dan por vencidos y me siguen llamando para tomar algo, se encuentran con que no puedo salir. Me quedo sin amigos señores.
La razón la tienen tres putos exámenes. En cuanto acabe, empezaré a tener un poco más de libertad. Libertad que quiero usar en leer, tomar fotos, hacer escapaditas de fin de semana y retomar proyectos aparcados temporalmente. Entre ellos, está escribir aquí. Aguantad coñe. En unos días vuelvo con todos vosotros a pleno rendimiento
P.D. Os pongo una foto graciosa, para que al menos no creáis que os vais con las manos vacías. Refleja el ahogamiento en el que ahora me encuentro
Este martes… examen de Motivación y Emoción. El jueves… de Neurociencia II. El martes que viene… de Diseño de Investigaciones.
Se podría decir que no está la cosa difícil. Al fin y al cabo, son sólo tres asignaturas y todo un verano para haberlas estudiado. El problema viene cuando las ganas de estudiar son pocas… muy pocas. Así pues… aquí estoy… sentado haciendo el bobo abstrayéndome de toda realidad pensando en deseados pero por otro lado imposibles destinos por los que podría reconducir mi vida. Me parece que las ganas de hacer algo contundente me han venido tarde. Tarde y mal. Desearía ahora retroceder ocho años y empezar de nuevo… verme en clase… atender… no hacer pellas… y sobre todo estudiar. Estudiar mucho para sacar buenas notas en los exámenes.
Pero qué opinión puedo merecer si deseo estudiar mucho y es lo que ahora mismo debería estar haciendo… y no hago.
Disculpad la rayada. Estoy de exámenes
(Ese edificio responde muchas de las dudas que puedan surgir tras la lectura de este artículo)