focas

About San Francisco…

Si me tuviera que decidir por alguna ciudad de Estados Unidos para irme a vivir, elegiría sin dudar San Francisco. No sólo es un poco más europea que el resto de ciudades. También, al menos en mi opinión, es más acogedora, más cálida.

Y es que, dentro de mis divagaciones, siempre que me imagino viviendo allí. Me imagino la Bahía, con Alcatraz en medio, y al fondo el Golden Gate. Me imagino cuestas interminables, mercados callejeros, clam chowder y langosta, música en vivo, y cómo no, fiesta nocturna.

Recuerdo el primer día que pasamos allí. Todo era como estar dentro de una película. No podía dejar de tener la boca abierta ante tanto cúmulo de estímulos para mis sentidos. Jamás olvidaré esa hamburguesa que nos apretamos en Sausalito, con vistas a San Francisco. No puedo olvidar tampoco esa extraña sensación que me recorrió la espina dorsal cuando de camino al restaurante español Zarzuela, regentado por Lucas, un paisano de Colmenar Viejo (algún día hablaré sobre nuestra maravillosa cena allí) subí andando por Lombard Street, la famosa calle sinuosa.

Pero creo que San Francisco es ya tan especial para mí porque fue la primera ciudad fuera de España donde he estado. Colores, sabores, olores y sonidos diferentes. Tranvías por la calle, y focas en el puerto. Un partido de fútbol americano, y paseo por el puente. Necesito volver, y quiero vivir allí. Algún día lo haré. No pronto, pero lo haré. Poco a poco me voy convenciendo de que sólo tengo una vida para vivir… una oportunidad para experimentar todo. Y no voy a desaprovechar la suerte que he tenido. Tengo años por delante, y los pienso disfrutar. Viviré allí.

Ya lo veréis.

Puerta dorada

San Francisco desde Sausalito 2

Panorámica del estadio

El Golden Gate con puesta de sol

Reunión de focas en el Pier 39