Una tarde en Gloucester. Queda poco para anochecer, y de repente se pone a llover. Giro a mi alrededor buscando una buena instantánea antes de guardar la cámara… y me encuentro con dos policías y un malote.
Sólo con ver la foto se me ocurren hasta argumentos para alguna peli de risa…
Está claro que no me puedo ir de España… o está claro que debo irme para que pase lo mejor. Me voy casi dos semanas a Boston para relajarme y disfrutar de la vida en pareja, y resulta que España gana la Eurocopa. Tuve que ver la final en un bar de Gloucester, llamado Topside Grill & Pub. Por suerte pude ver el partido de principio a fin, pero eché de menos muchas cosas. Sobre todo, el ambiente festivo. Allí lo único que me animaba era un chico con la camiseta del Real Madrid, y una mujer que hablaba español y quería que ganara España. Por lo demás, dos becerros viendo Nascar y un completo silencio en el bar, sólo roto por mis voces cuando Torres metió el gol, o por mis lamentos con las oportunidades falladas. Al menos tenía a Kate al lado, que disfrutaba tanto del partido como yo.
La nota curiosa la puso la ABC, la cadena que retransmitió el partido. Justo cuando Casillas iba a levantar la copa interrumpieron la emisión para decir que una tormenta se aproximaba a Gloucester. Creo que nunca me he cagado en la puta madre de alguien tantas veces seguidas. Cuando volvieron a la emisión normal, ya estaban todos bailando con la copa en la mano.
Y no sólo eso. Ayer el mejor tenista español de la historia derrotó a Federer en el mejor partido de la historia según muchos ilustres, como McEnroe. Pude ver en el aeropuerto de Boston que iba ganando Nadal 6-4 6-4, y cuando llegué a Philadelphia para coger mi vuelo de conexión a Madrid, vi que Federer había remontado con 7-6 7-6. En un bar me quedé disfrutando de los últimos minutos de la final. Un par de desgraciados iban con Federer, pero la mayoría con Nadal. Un par de personas me preguntaron quién había ganado, y al decirles “Nadal”, sonrieron alegres. Parece que el chaval cae bien en muchos sitios.
Y, bueno, anécdotas del viaje tengo muchas. Ya iré contando algunas según vayan pasando los días. Seguramente acompañe algunas entradas con fotos. De momento me voy a relajar en casa y a disfrutar de una semanita más de vacaciones antes de ponerme a estudiar para septiembre.
Ya estoy aquí otra vez. Tras dos semanas muy intensas, tengo el primer fin de semana libre en meses, y así estoy, cómodo en casa con todas las ventanas abiertas, escuchando discos nuevos, seleccionando buenas canciones y leyendo todo lo que tenía atrasado. Me he podido presentar sólo a tres exámenes, pero he aprobado los tres, así que en ese sentido, genial
Este martes me piro a Boston again. 12 días de vacaciones en los que descansar va a ser mi mayor prioridad. Iré a Gloucester y a Rockport a ver qué se cuentan. Comeré Clam Chowder y los magníficos mussels (mejillones) que sirven al limón. Estrenaré mi nueva cámara de fotos, y quizá actualice desde allí con alguna de las fotos que con ella saque. Visitare otra vez Harvard, y por primera vez el MIT. Y casi lo que más me va a gustar es vivir por primera vez un Independence Day allí. Será el 4 de julio.
Sé que me habéis echado de menos, así que os escribo unas pocas palabras para resumiros un poco qué tal estos días. Principalmente, me han servido para desconectarme de la rutina y recargar pilas para lo que me espera, que no es poco: estudiar, estudiar, estudiar, y ESTUDIAR.
En Boston se me han pelado las pelotas de frío… tanto que he estado malito con fiebre durante dos días. Entre medicinas y cuidados expertos y mucho amor me he puesto bueno en dos días, así que me ha dado tiempo a ver un partido de Hockey, Boston desde el Prudential Center, el Boston Common nevado, nevar desde un Borders, el maravilloso pueblo de Gloucester (y su Clam Chowder de Halibut Point)… y demás cosas que no cabrían en un solo post.
Iré poniendo fotos a medida que vaya reparando mi ordenador (necesito un disco duro nuevo), y dentro de nada contaré el por qué de ese último post mandando felicitaciones a Lorea. Todo después de unos minutitos de anuncios