Warhammer 40000: Dawn of War II
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Este trailer hay que verlo sí o sí. A ver si Hollywood se decide de una puta vez y hace una película en condiciones, coño.
El juego sale el año que viene ![]()
Este trailer hay que verlo sí o sí. A ver si Hollywood se decide de una puta vez y hace una película en condiciones, coño.
El juego sale el año que viene ![]()
Anoche se entregaron los Oscar de Hollywood en el Kodak Theatre de Los Ángeles, y a mí no me llamaron. Supongo que será porque no soy actor, ni director, ni fotógrafo ni guionista. Quizá sea porque no he hecho nada para merecerlo.
Pero seguramente, si se midiera la cantidad de ilusión de la gente por estar allí, en la alfombra roja, rodeado de glamour y cámaras, viendo cómo todo el mundo te sonríe y te felicita por tu nominación… si se midiera y se eligiera al que más ilusión tuviera y se le nominase en la categoría que quisiera, a mí me habríais visto anoche codeándome con Leonardo DiCaprio, Forest Whitaker, Nicole Kidman (una Diosa, es que es una Diosa), y claro, Penélope Cruz. Porque ambos somos españoles, y a ambos nos habría enfocado la cámara cuando Ellen DeGeneres hubiera mencionado la representación española con un “Spain is in da house”.
Y no sé si habría salido ganador. Si así hubiera sido, habría salido tan feliz a recoger la estatuilla, dando las gracias a todo el mundo, y totalmente abrumado por la cantidad de gente que me estaba viendo en ese momento. Puede que soltara alguna lagrimilla de emoción. Y después me habría ido de copas, con el Oscar bajo el brazo. Ser felicitado por Steven Spielberg, tomarme un ron con Rachel Weisz, hablar de fútbol con Daniel Craig…
Y pasar a la historia. Porque en estos tiempos que corren es casi más importante la gala de los Oscar que la de entrega de los Premios Nobel. Venir a España y ser homenajeado. De repente todo el mundo me admira, y todos me quieren en sus películas. Me ofrecen cantidades millonarias por hacer papeles más que interesantes. Y aceptar algunos, y comprarme unas cuantas casas caras, y unos cuantos coches caros.
Y vivir feliz. Porque el dinero no da la felicidad, pero la compra hecha. Pero en lo que toca a soñar, parece que es regalado. Y prefiero no mirarle el dentado… y así seguir pensando que es real.
