Como hizo Cortés en otras zonas del continente americano, nosotros también quisimos conquistar Nueva York y reclamarlo para el otrora imparable Imperio Español. Aquí van los documentos gráficos de nuestras conquistas. No pongo imágenes crueles… sólo aquellas en las que demostramos que ese sitio pertenece a España
Una estatua de la libertad en la 3ª avenida
La juguetería FAO, en la 5ª avenida
La Catedral de San Patricio, también en la 5ª. La bandera española colgada suponemos que era por el Columbus Day, y que estuvimos por allí la primera quincena de octubre.
Una de nuestras conquistas más valiosas. Recuperamos Zara para el Imperio. En la 5ª otra vez
Uno de nuestros soldados más valientes, el recluta Phares, mostrando orgulloso nuestra enseña tras conquistar la NBA Store de la 5ª avenida
Esta semana pasada se sorteaba el mayor bote de la historia de la lotería en España, con los euromillones. Un único acertante habría ganado 130 millones de €, o lo que es lo mismo, 21.630 millones de pesetas. Casi nada. Supongo que todos los que hemos apostado (incluso muchos que no lo hayan hecho) hemos pensado por un momento qué haríamos con tal cantidad de dinero. Propongo hacer un meme con las cinco primeras cosas que haríamos, a ver hasta dónde llega. Por ejemplo, si me hubiera tocado a mí:
1. Abandono todo y me dedico a viajar por el mundo durante un año sabático. Alquilaría coches, tomaría trenes, incluso volaría en ala delta y en globo. Japón, China, India, Australia, Rusia, Sudamérica, Europa, Alaska, África… QUIERO VER TODO.
2. Nada más llegar a España lo primero que hago es comprarme un ático por Argüelles o Plaza de España. En el viaje del primer punto, en mi paso por Estados Unidos me habría comprado un ático en Nueva York, frente a Central Park, y un chalecito en San Francisco, en las afueras.
3. Necesito coches para moverme. Para el campo, un Hummer H2. Para salir los domingos, un Bugatti Veyron. Para el día a día, un Aston Martin DBS.
4. Con el dinero sobrante, que aún sería mucho, invertiría la mayor parte, y un porcentaje del total lo emplearía en abrir algún negocio. Los socios ya los tengo apalabrados
5. Viviría feliz y contento entre España y USA, yendo y viniendo para resolver los problemas que me surjan debido a mi inmensa fortuna.
Tras babear un rato, invito a que lo hagan los siguientes blogueros, y que a su vez inviten a otros cinco. Esto no es obligatorio, pero seguro que es un meme sencillo de hacer
1.Brie 2.nacHo 3.Leonardo & Erito 4.Yohei (hey Yohei, what would you do if you win a 130€ million lotto? Write it in your blog and invite to another five people to do the same ) 5.Daraxa
El último domingo que pasamos en Nueva York (8 de octubre de 2006) decidimos emplearlo en visitar Harlem y una misa Gospel, y además comprar un balón de fútbol y dar unos pelotazos por Central Park. Todo el mundo iba superguay con su pelotita de fútbol americano… y nosotros no pensábamos quedarnos atras… pero a nuestra manera, por supuesto.
A la misa asistimos por la mañana, y al salir fuimos a comprar algo de embutido y pan de molde para comer en el mayor parque de Nueva York. Comprar una pelota fue algo más complicado, pero por suerte en un gran almacén de deportes de Harlem pudimos encontrar una. Nos la dejaron bien hinchadita, y tan felices que fuimos en el metro en dirección a Central Park. Cuando llegamos, nos metimos en unos servicios públicos y nos cambiamos de ropa, vistiendo únicamente pantalones cortos y camiseta… como buenos deportistas. Escogimos un lugar apropiado y nos dispusimos a zampar todo lo que habíamos comprado. Dimos buena cuenta del pavo, de las lonchas de queso… del Mountain Dew y de unos doritos sabor “indefinidoperorico”. Tras una siesta de unos diez minutos al sol, David y yo nos pusimos a dar toques al balón, y en pocos minutos se unió también Alex. Nos abrimos un poco más y estuvimos un rato dándonos pases largos. En uno de esos, una chica vestida de futbolista (iba hasta con espinilleras) pasó cerca, y David le pasó el balón. La chica se lo devolvió… pero David, lejos de concluir el vacile, la siguió y continuó pasándole el balón. Tras un rato corriendo, se puso a hablar con ella y vino con buenas noticias. La chica estaba calentando porque iba a jugar un partido con otros chicos, ¡y nos invitaba a que nos uniéramos!
Álex rápidamente declinó la invitación. Además de fumador, es fan acérrimo del “sillón ball”, como el lo llama, y prefirió observarnos mientras se fumaba unos cuantos cigarrillos. David y yo fuimos a conocer al grupillo que íbamos a jugar. En total éramos catorce. En un lado, casi todos europeos, salvo el portero (de unos trece años, pero muy valiente el chaval) y la chica. Los demás eran tres franceses (Olivier, Louis y no me acuerdo del nombre del otro) y nosotros dos. En el otro lado, todos americanos, incluyendo una chica y el que organizó todo, un neoyorquino flipadete con la camiseta de la selección italiana, al que le demostramos por qué en Europa se juega el mejor fútbol del mundo
Como resumen, diré que ganamos por goleada (5-1), que metí tres de los cinco goles que les hicimos, que me lo pasé en grande, y que al ir a rematar un pase tirándome en plancha me hice daño en el cuádriceps y en el pie, y me tuve que retirar lesionado. Al día siguiente tenía unas agujetas de la muerte… pero orgulloso de poder recordar, igual que ahora, que yo hice un hat trick (para los no entendidos, tres goles en un mismo partido) en Central Park. Disfrutad de algunos vídeos de mi partido. El que habla es Álex.
[tags]fútbol, soccer, Central Park, Nueva York, New York, Hat Trick, paliza, chúpateesayanki[/tags]
Entré en la tienda… y parecía que acabara de entrar en una discoteca. Me faltaba el cubata en la mano para sentir que estaba saliendo de fiesta, pues la música era tan cañera como podía serlo en cualquier sala disco. Además, las luces tenues daban un ambiente íntimo… o cuando menos… acogedor. Un amplio pasillo se abría ante mí, con un mostrador en cada lateral atendido por una bella señorita (un pibón del 15, para qué nos vamos a andar con tonterías). En cada mostrador se podían ver expuestos varios modelos de pantalones vaqueros, o jeans, como dicen por aquellas tierras donde se inventaron. Al fondo, estantes con ropa doblada y una escalera en espiral que sólo subía.
Al ver que la planta baja no era la de hombre, subí. Nada más alcanzar el segundo piso, otro pibón-dependienta me saludó con una sonrisa de oreja a oreja (Hey, How ‘u doin’). Sonrío tontamente y miro a mi alrededor a ver si hay algo interesante. Localizo una sudadera muy chula, junto a OTRO PIBÓN. Yo ya pensaba que las ponían a posta en sitios estratégicos para atontarte. Examino la sudadera tras echar un rápido vistazo al culo de ésta última chica (pedazo cacas, por Dios) y decido quedármela. Acostumbrado a que la ropa en Estados Unidos es mucho más barata que en España, casi miro el precio con desgana… y se me quitaron las ganas de comprarla. Setenta “bucks” por una sudadera. “La hostia”, pensé. “Pues sí que tiene que ser buena la marca para costar esto”. Recordando que esta marca de ropa no la venden en España, me dirijo directamente al probador. ¿Y a que no adivináis cómo estaba la chica que controlaba los Fitting Rooms? Tremenda, y con un positivo por tener los ojos azules, y con otro positivo más por encima ser simpática. Creo que me miró el culo… o puede que en ese momento flipara tanto que me flipé a mí mismo.
La sudadera me queda muy bien. Me la llevo. La chica me vuelve a atender con una sonrisa. “You should look fine with that”, creo entender. O estoy flipándome mucho… o se lo dice a todo el mundo… o no sé ni quién soy. Medio aturdido me dirijo a la caja. Esta vez no me atiende una chica. Me atiende un sarasa de tres pares de pelotas. Pero el chaval, muy majo. Mira mi camiseta, que reza “Atypical Spanish”, y pregunta: “Are u spanish?”. Y yo… “Yeah”. “Nice country”, me dice. Se cobra, y bajo las escaleras, no sin que la chica que antes me saludó ahora me diga que tenga un buen día. Tonto perdido, salgo a la calle. Estoy en la 5ª avenida de Manhattan, en Nueva York, y acabo de salir de Abercrombie & Fitch, una de las marcas pijitas americanas. Me despeja el olor a metrópolis y el sonido de motores y cláxones.
“Algo me dice que volveré…”, pienso mientras sonrío.
Últimamente estoy más liado que un ladrón político en precampaña, por lo que no he actualizado esto como debería. El nuevo foro que he abierto sobre Estados Unidos me ha llevado un montón de tiempo, pero parece que ahora tiene fallos menores, y va a ser cuestión de verlo crecer.
El otro día, cuando escribí el meme y se lo reenvié a siete pardillos, me di cuenta de que uno de mis blogs preferidos no lo tengo agregado en mi blogroll. Es algo tan tonto como ir a mear y no acordarte de sacar el tema…
Así pues, señoras y señores, en el culo tengo flores, les presento en sociedad un blog que ya se ha hecho un hueco entre mis lecturas predilectas.
Muchas gracias por hablarnos de la Capital del Mundo desde allí mismo, Víctor.