Sé de antemano que a lo mejor esta entrada genera polémica, y no voy a decir que no quiero crearla. Simplemente voy a decir lo que pienso, y es algo que está corroborado por amigos míos… y lo que es peor… por amigas también. La frase que va a resumir todo es:
Si te quieres acostar con una chica, no te conviertas en su amigo
Sé que es un tema muy manido, pero no sé si lo he tocado en mi blog, y si lo he hecho, no lo suficiente. Vamos a ver amigos lectores masculinos. ¿Quién de vosotros no ha sido nunca un tomacafés? Quedas con la chica que te gusta, tomas un café y te cuenta punto por punto todas sus movidas con su novio. Tú le ayudas impertérrito con palabras consoladoras y sabios consejos. Pagas el café, porque eres un caballero. Ella te dice que eres un cielo. Y ale, a casa a ahogar tus penas con Jenna Jameson, que la chica que te gusta las va a ahogar en la cama tras reconciliarse con su novio.
Y es que es un grave error, GRAVE ERROR, dejar que la chica que te guste te cuente sus problemas con el novio. Si lo hace y tú la animas a hacerlo, inmediatamente se convierte en tu amiga. Y de ahí es muy complicado salir, MUCHO. Conozco casos cercanos en los que la amiga paseaba con su amigo por el parque agarrados como novios, pero sin ser nada, sin haberse dado siquiera un pico. ¿Hay mayor sufrimiento para un hombre que la mujer que te gusta te agarre del brazo y te acaricie el cuello pero sin querer acostarse contigo? No lo creo. Sé que es una manera fácil de aproximarse a ella, pero sin duda no es el camino que abre las puertas que quieres abrir.
Yo soy de los que pienso que la amistad hombre-mujer no existe (si ambos son heterosexuales). Siempre, en algún momento, por alguna razón, va a salir por algún lado una tensión sexual que se creó desde que comenzaron a hablarse. Y, una de dos, o se rompe la amistad… o acaban juntos, pero esto último pasa la menor parte de las veces. Quizá el mejor consejo cuando quieras aproximarte a una chica es ser tú mismo, pero no darle la confianza suficiente como para contarte sus amoríos. Una vez empieces a tontear, está todo hecho. Como me dijo una amiga una vez, “Menos hablar y más acción”.
Que conste que esto lo hago por la salud sexual de mis lectores. En España se folla poco, por desgracia.
Nota: Esta entrada la perdí con la actualización, pero gracias a Leonardo la he recuperado. Sólo se han perdido los comentarios… pero siempre se puede volver a repetir la jugada, ¿eh?