Posteos etiquetados Psicología

Exámenes

Si veis que no actualizo a menudo no es porque no quiera. Mi vida ahora mismo consiste en estudiar, comer, ir al baño y hablar con muy pocas personas. Hay gente que ya me da por imposible, porque me dijeron hace tiempo que les llamara para quedar, y aún no lo he hecho. Los que aún no se dan por vencidos y me siguen llamando para tomar algo, se encuentran con que no puedo salir. Me quedo sin amigos señores.

La razón la tienen tres putos exámenes. En cuanto acabe, empezaré a tener un poco más de libertad. Libertad que quiero usar en leer, tomar fotos, hacer escapaditas de fin de semana y retomar proyectos aparcados temporalmente. Entre ellos, está escribir aquí. Aguantad coñe. En unos días vuelvo con todos vosotros a pleno rendimiento :)

P.D. Os pongo una foto graciosa, para que al menos no creáis que os vais con las manos vacías. Refleja el ahogamiento en el que ahora me encuentro :P

SA402196

Varias cosas

1. Mi hosting me ha chuleado dos días seguidos. Perdonad el tiempo que he estado sin estar disponible. No ha sido mi culpa.
2. Estoy MUY disgustado porque en el volcado de información tras jodérseme el disco duro he perdido 1 hora de vídeo de mi viaje por USA en el 2006. Rezo para poder pasarlo otra vez si encuentro dónde está la cinta.
3. Necesito unas vacaciones. En la universidad se creen que somos superdotados y nos mandan a cada uno trabajos para tres. Mañana termino de retocar uno y el jueves otro, mientras que esa misma tarde expongo el de mañana. Además, tengo un parcial este día 11 de Neurociencia II. Me sale la Psicología por las orejas.
4. Por si fuera poco, me ha entrado mucha morriña estos días con los viajes que he hecho. Quiero repetirlos, pero no abunda el dinero…

Aún así, soy feliz :)

Inmortalizando a Lincoln

Animal Minds

Border CollieEn el número de este mes de la popular revista National Geographic (a la que estoy suscrito desde que se introdujo en español en nuestro país), trae dos artículos especialmente interesantes. Uno habla del túnel circular de 27 km de longitud construído bajo Suiza para intentar hallar respuestas sobre la creación del universo mediante la “simulación” de un mini Big Bang colisionando partículas a velocidades muy cercanas a la de la luz: el LHC.

Pero el artículo que más me ha gustado ha sido otro que habla de algo completamente diferente. En él se postula que los humanos no somos los únicos que tenemos capacidades cognitivas, comentando investigaciones de varios años que dejan claro que algunos perros, delfines y monos tienen conciencia de sí mismos y de lo que les rodea. Voy a intentar resumir de manera escueta el artículo. Para leerlo en español podéis compraros la revista, o leerlo en la página oficial, pero en inglés. Al final de esta entrada podéis encontrar el enlace.

Mediante los ejemplos de un loro, un cuervo, una perrita Border Collie (que ilustra esta entrada), un delfín y algunos animales más, el artículo intenta, con la lectura de los resultados de varios investigadores, desmentir la opinión general de los psicólogos cognitivos que el hombre es el único animal capaz de “razonar” de modo abstracto. Recomiendo encarecidamente leerlo de principio a fin.

Uek, un cuervo de Nueva Caledonia, es capaz de fabricar herramientas con objetos que nunca había visto antes a fin de obtener un trozo de comida al que no puede acceder por medios normales. Así, es capaz de coger un alambre y doblarlo con ayuda de su pico y sus patas para “pescar” un sabroso botín introducido en una campana de cristal con un pequeño agujero en tu parte superior.

Alex, un loro gris africano, es capaz de comunicarse con su adiestradora. Si quiere salir de la jaula para posarse en un árbol del jardín, dice algo así como “wanna go tree” (quiero ir al árbol). Sabe contar hasta seis en orden, pedir el desayuno (quiero uva), decir cuál es la diferencia entre dos objetos (se le muestran dos cestas, una roja y otra azul, y mediante la pregunta “¿diferencia?”, el loro responder “color”) y muchas cosas más.

El caso de Betsy, si cabe, es más clarificador aún. Esta perrita conoce más de 300 palabras (como un niño de 2 años) y las relaciona con objetos. Pero la muestra más importante de razonamiento abstracto es que a la perra se le muestra en una fotografía un objeto que nunca antes había visto (por ejemplo, un frisbi de colores). Se le pide que lo busque en otra habitación, y lo trae, habiéndolo seleccionado entre otros tantos juguetes. Estamos frente a un perro que, mediante la visión de un objeto en dos dimensiones, es capaz de imaginarlo abstractamente en tres dimensiones. Esto demuestra la conciencia de su entorno que tiene la perrita.

Otra prueba, en este caso desarrollada en un delfín, de nombre Akeakamai, nos hace reflexionar. Este delfín era capaz de asociar varias órdenes seguidas y hacerlo bien a la primera. Si se le decía “balón, izquierda, derecha, aro”, el delfín iba a por el balón, lo llevaba a la izquierda, después a la derecha, y por último lo introducía en el aro. Se le podían dar más órdenes, nunca ejecutadas antes en un orden establecido, y el delfín lo hacía correctamente, lo que demuestra la gran comprensión verbal que tienen.

Pero hay mucho más en ese artículo de lo que yo he dicho, infinitamente más. Sólo espero que al menos alguien de los que me lee lo lea, y se forme su propia opinión al respecto. Cualquiera que haya tenido mascotas se sentirá algo identificado con la lectura de los resultados de estos investigadores. Quiero pensar que algún día trataremos a los animales como lo que son, mucho más que trozos de carne con instintos.

Va por ellos.

Artículo completo (en inglés) | Animal Minds