Posteos etiquetados San Francisco
Cthulhu en San Francisco
Ago 20

Me ha gustado esta foto, como si Cthulhu se alzara sobre el Golden Gate, preparado para arrasar la ciudad. Podéis verlo en tamaño más grande en su sitio original.
Fuente | My[confined]Space
Zarzuela
Ago 17
Hace unos meses conté en esta entrada que en nuestro paso por San Francisco un día fuimos a cenar al restaurante Zarzuela. La historia a contar tiene miga, y es bastante interesante, así que os relato. Pocos días antes de partir hacia nuestro viaje de costa a costa, Phares nos dijo al Mosky y a mí que conocía a un amigo que le había dicho que había un señor de Colmenar Viejo que había montado un restaurante en San Francisco. Nosotros, oriundos del norte de Madrid, nos mostramos curiosos, y decidimos ir más allá. Phares hizo sus investigaciones, y dimos con el sitio. Se llamaba Zarzuela, y estaba cerca de la sinuosa Lombard St. Concretamente, en el 2000 de Hyde St. Además, teníamos hasta el nombre del dueño: Lucas. No podíamos fallar. En ese mismo momento decidimos que una de las tres noches que pasaramos en San Francisco iríamos a cenar allí.
Y así fue. Meses después nos teníais que haber visto a los tres subir la empinadísima Lombard St. a pie, tras haber visitado Alcatraz. Encontramos fácilmente el lugar, y nos sentamos en una mesa, tan felices por estar en un país extranjero rodeados de comida española.
Vino un camarero. No recuerdo bien el nombre (Phares o Mosky me sacarán de la duda). Nos atendió, por supuesto, en inglés, y nosotros le respondimos en un fantástico español con acento madrileño al ver que era sudamericano. Poco después nos enteramos de que era Mexicano y que llevaba el negocio con Lucas, pero eso es para más adelante. Cuando nos trajeron los primeros platos, Phares le preguntó. “Oye mira, perdona, hemos venido aquí porque somos de Colmenar Viejo, y queríamos saludar a Lucas, que sabemos que es de allí también”. “¿Lucas”?, respondió. “Sí, Lucas, de Colmenar”. Como os podéis imaginar, el camarero voló hacia la cocina, que es donde trabaja Lucas. Tres desgraciados del mismo pueblo que el dueño se habían recorrido 10.000 km, y allí estaban, sólo para saludar.
Lucas salió, y nos saludó. Estaba algo confundido, pues no nos conocía de cara (ni nosotros a él), pero enseguida surgió buen rollo. Nos dijo que estaba muy liado, pero que le esperáramos, que cuando hubiera menos jaleo saldría a hablar con nosotros. El trato fue exquisito. El camarero mexicano hablaba mucho, pero era muy agradable, y muy atento. Nos invitaron a varios platos y al postre. “De parte de Lucas”, decía orgulloso el mesero.
Finalmente, cuando ya no quedaba mucha gente, Lucas, vestido de blanco cocinero, salió y se sentó con nosotros a hablar. Hablamos de muchas cosas, recuerdos suyos, puestas al día por nuestra parte de cómo estaba el pueblo, y anécdotas suyas en tierra americana. Nos dijo que salió de España con 20 años, y aterrizó en Baltimore. Estuvo allí un año, y en seguida se marchó a San Francisco. Treinta y pico años después seguía viviendo allí, con esposa y tres hijos. Había hecho realidad el sueño americano que tanta gente aspira a conseguir.
El camarero también habló lo suyo. Nos habló mucho de un tal Antonio Manolo, al que no conocíamos, pero él sí conoció en algún viaje a Colmenar con su socio Lucas. Además, pensaba que nosotros también le conocíamos. Tengo vagos recuerdos de su relato. Había cenas copiosas, chistes malos y algo sobre un “puticlub” (“puticlá”, pronunciaba él). También se quiso unir a la conversación una cliente argentina que comía en una mesa cercana, pero sólo mencionó algo sobre política, así que no la hicimos mucho caso.
Finalmente nos despedimos, prometiendo dar recuerdos a “Antonio” Manolo (¿quién será?), sabiendo que muy probablemente sería la primera y última vez que nos viéramos las caras. Pero si algo aprendí allí, es que la hospitalidad y el cariño que recibimos nos hizo sentir como en casa a miles de millas de distancia.
Os dejo unas fotitos que ilustran la cena.
Fue acojonante para mí ver el cartel de las fiestas de Soto del Real en mi camino al baño. Fiestas de Soto del Real, en San Francisco. Lo tengo que repetir dos veces para creérmelo. Os juro que se me puso la piel de gallina en aquel mismo instante.
Si queréis ir al restaurante, aquí está:
Las 5 del viernes: 1, 2, 3, 4 y 5
Ago 5
Retomo un tema que hace mucho que no toco. Las cinco preguntas del viernes. Esta vez la cosa va de todo un poco, in crescendo.
1. Di una película que quisieras que todo el mundo pudiera ver
Es difícil decantarse sólo por una… pero me voy a arriesgar y lo voy a hacer. Creo que todo el mundo debería ver Leyendas de Pasión. Ya sé que parece una mariconada… pero el que la haya visto sabe de lo que hablo. Banda sonora bestial, actorazos y un gran guión, amén de los paisajes. ¿Quién quiere más?
2. Di dos libros que quisieras que todo el mundo pudiera leer
El Señor de los Anillos es caballo ganador en cuanto a recomendaciones. Si tengo que decir otro, diré Los Pilares de la Tierra. Sublime, de principio a fin.
3. Di tres objetivos que quisieras que todo el mundo pudiera conseguir
Para empezar, que todo el mundo pudiera tener una vivienda pagando el 30% de lo que ganan. Seguimos con el objetivo de vivir feliz, ya sea con pareja, o sin ella. Y por último, envejecer bien, sin muchos dolores o largas estancias en el hospital.
4. Di cuatro personas que quisieras que todo el mundo pudiera conocer
Jesucristo el primero, por relevancia y por curiosidad. Cristóbal Colón, por supuesto, también. Julio César debió ser una persona curiosa también, y lo mismo digo de Platón, el cual nos podría decir si la Atlántida es un mito… o no.
5. Di cinco lugares que quisieras que todo el mundo pudiera visitar
No he visitado muchos sitios en mi vida… pero los enumeraré por orden de importancia para mí.
- 1. El Cañón del Colorado. Es el lugar que más me ha impresionado de todos los que he visto. Desde que estuve allí, cada vez que alguien me dice que va a ir a EE.UU le digo que si le pilla cerca, vaya.

- 2. San Francisco. Es una ciudad preciosa. Tanto el Golden Gate como Alcatraz le dan un encanto que ninguna otra puede igualar. Los tranvías y las calles tan empinadas repletas de gente de todos los colores rematan una ciudad inigualable.

- 3. Londres. Sólo he estado dos días, pero han sido suficientes como para admirar lo bonita que es. Andar por sus calles es pisar historia. No en vano es, junto con París, la ciudad más importante de Europa. No he ido a París… pero tiene que ser muy bonita para igualar a la capital del Reino Unido.

- 4. Madrid. La ciudad en la que vivo, de la que estoy completamente enamorado. No puedo describirla. Simplemente es mi ciudad, mi vida, y no puedo dejarla fuera de esta lista.

- 5. Yosemite. Este parque es embriagador. Sus paisajes son todos de portada de revista, y una vez has estado allí te das cuenta de que está fotografiado y pintado en muchos sitios en los que antes no reparabas. Si alguna vez paras en California, déjate los huevos por venir aquí. No lo olvidarás jamás.








