A day in the road
Un día cualquiera en la carretera consistía en desde por la mañana conducir…
Conducir mucho…
El copiloto guiaba al piloto…
Aunque sin agobios…
Parábamos a comer…
Volvíamos a conducir…
Conducir mucho…
Veíamos cosas curiosas…
¡Un Shelby GT500!
¡¡Una antigualla!!
El cansancio comenzaba a afectar, y buscamos sitio donde dormir…
Aparcamos, y metemos las maletas…
Y a dormir… porque al día siguiente, más…
Habrá que repetirlo ![]()
Aterrizando en Toronto
Muchas veces, cuando estamos hablando de aviones o aeropuertos siempre nos vienen a la cabeza momentos que hemos pasado en nuestro paso por ellos. En mi caso, hay uno del que siempre me acordaré, y cada vez que estoy con Muro, si sale el tema, nos apresuramos a contarlo.
Tras un vuelo a Roma de escala para ir a Toronto a reunirnos con nacHo, montamos en un Alitalia teniendo por delante nueve horitas de vuelo. Por suerte, Muro y yo cuando nos juntamos somos de los que no podemos parar de hablar, y pese a haber dormido poco, pasamos el tiempo recordando viejos tiempos, haciendo planes para el viaje, jugando a Magic (hacía que no jugaba por lo menos 10 años) e incluso contando algún chiste malo. Pero lo que recordaríamos fue lo que nos pasó al aterrizar. Nosotros, que ya estábamos como motos porque en pocos minutos comenzaríamos a patearnos Canadá, miramos por la ventana mientras el avión descendía haciendo la maniobra de aterrizaje.
Había nubes, y pequeñas turbulencias… y cuando nos quedaban apenas dos minutos para tomar tierra, el avión empezó a hacer ruidos extraños y a moverse de manera continua. El ruido y la vibración eran muy parecidos a los que hace un coche cuando va por un camino de tierra a toda velocidad. Muro y yo, risueños como nadie, empezamos a imaginar qué pasaría si el avión se hostiara… o si tomamos tierra, perdemos las ruedas y volvemos a ascender… y con cada payasada más grande, más risotadas nos pegábamos. Además, el avión, según iba bajando, más inestable parecía. Finalmente tomó tierra, y mientras nosotros nos descojonábamos pensando que todo ese ruido había sido normal, la cabina entera rompió a aplaudir. Fue en ese momento cuando despegamos la mirada de la ventanilla y pensamos… “joder… ¿y si de verdad algo iba mal?”
Por suerte, a los pocos minutos ya estábamos cada uno con nuestra maleta dispuestos a pasar aduanas
¡Vamos a Toronto!
Desde hace seis años hemos estado yendo en verano a Denia nacHo y yo junto con gente que se ha ido “relevando” en el piso, pero el que más ha repetido como suplente ha sido Muro. Por desgracia, este año los padres de nacHo vendieron el piso de Denia, y se cerró una etapa muy bonita de nuestra vida que, sinceramente, todos hemos lamentado.
Además, este año nacHo se ha ido a Toronto, con lo que las oportunidades de quedar los “tres de siempre” para ir de vacaciones cambiaban y se ponían muy cuesta arriba. Esta vez iba a ser más dificil porque Muro tiene que pedir vacaciones y yo también, y ambos tenemos que coincidir en una fecha que a nacHo también le viniera bien. Finalmente se han alineado los astros y hemos podido juntar unos días para repetir esos veranos que llevamos tanto tiempo disfrutando. Pero esta vez cambiamos de lugar, y marchamos hacia Canadá, para luego recorrernos parte de la costa Este de USA.
Tengo que darle las gracias a Marga por ser comprensiva y quedarse en casa para que podamos hacer este viaje nosotros tres, y pedirle disculpas a unos cuant@s amigos que me dijeron que les avisara cuando supiera qué pasaba con mis vacaciones. Os iré llamando uno a uno, pero echadle la bronca a Marga, que ha dicho que como vaya alguien más y no vaya ella no nos vuelve a mirar a la cara
Os dejo que estoy con exámenes y no tengo mucho tiempo para planear ni comentar nada. En cuanto acabe el infierno os contaré con pelos y señales qué es lo que vamos a hacer, por dónde nos vamos a mover, etc.
Deseadme suerte
[tags]Toronto, Canadá, vacaciones, Costa Este USA[/tags]
¿Qué se ve desde la torre más alta de Toronto?
Como ya dije hace unos días, nacHo se va a Canadá seis meses a aprender inglés, a disfrutar del país, y sobre todo a conocer mundo. Qué envidia te tengo, le dije yo cuando me dijo lo que iba a hacer. Y es que yo creo que a muchos de nosotros, no sólo a mí, nos da envidia el pedazo de viaje que va a hacer. Para contarnos un poco sus experiencias, sus penas, sus alegrías y sus ligues ha abierto un blog que la verdad tiene muy buena pinta. Yo desde mi humilde posición le doy publicidad para que le visitéis, que ya veréis cómo no le perdéis de vista.
P.D. No se lo digáis a nadie, pero lo mismo voy para Canadá a verle este verano. Se tienen que juntar muchos factores… pero es posible, es posible
[tags]Canadá, Toronto, búscate una canadiense con hermana para cuando vaya, Toronto Raptors, quiero la camiseta de Garbajosa[/tags]














