Posteos etiquetados Toronto

Una pequeña cabezadita…

Estos orientales se duermen en cualquier lado. A este lo fotografié en el aeropuerto de Toronto. Tras la siestecita tuvo que no poder mirar a los lados al menos por tres días.

Descoyuntado

A day in the road

Un día cualquiera en la carretera consistía en desde por la mañana conducir…

USA1 168

Conducir mucho…

USA1 165

El copiloto guiaba al piloto…

USA1 169

Aunque sin agobios…

USA1 192

Parábamos a comer…

USA1 172

Volvíamos a conducir…

USA1 204

Conducir mucho…

USA1 189

Veíamos cosas curiosas…

USA1 212

¡Un Shelby GT500!

USA1 214

¡¡Una antigualla!!

USA1 218

El cansancio comenzaba a afectar, y buscamos sitio donde dormir…

USA1 210

Aparcamos, y metemos las maletas…

USA1 203

Y a dormir… porque al día siguiente, más…

USA1 198

Habrá que repetirlo :)

Aterrizando en Toronto

De risas en el avión...Muchas veces, cuando estamos hablando de aviones o aeropuertos siempre nos vienen a la cabeza momentos que hemos pasado en nuestro paso por ellos. En mi caso, hay uno del que siempre me acordaré, y cada vez que estoy con Muro, si sale el tema, nos apresuramos a contarlo.

Tras un vuelo a Roma de escala para ir a Toronto a reunirnos con nacHo, montamos en un Alitalia teniendo por delante nueve horitas de vuelo. Por suerte, Muro y yo cuando nos juntamos somos de los que no podemos parar de hablar, y pese a haber dormido poco, pasamos el tiempo recordando viejos tiempos, haciendo planes para el viaje, jugando a Magic (hacía que no jugaba por lo menos 10 años) e incluso contando algún chiste malo. Pero lo que recordaríamos fue lo que nos pasó al aterrizar. Nosotros, que ya estábamos como motos porque en pocos minutos comenzaríamos a patearnos Canadá, miramos por la ventana mientras el avión descendía haciendo la maniobra de aterrizaje.

Había nubes, y pequeñas turbulencias… y cuando nos quedaban apenas dos minutos para tomar tierra, el avión empezó a hacer ruidos extraños y a moverse de manera continua. El ruido y la vibración eran muy parecidos a los que hace un coche cuando va por un camino de tierra a toda velocidad. Muro y yo, risueños como nadie, empezamos a imaginar qué pasaría si el avión se hostiara… o si tomamos tierra, perdemos las ruedas y volvemos a ascender… y con cada payasada más grande, más risotadas nos pegábamos. Además, el avión, según iba bajando, más inestable parecía. Finalmente tomó tierra, y mientras nosotros nos descojonábamos pensando que todo ese ruido había sido normal, la cabina entera rompió a aplaudir. Fue en ese momento cuando despegamos la mirada de la ventanilla y pensamos… “joder… ¿y si de verdad algo iba mal?”

Por suerte, a los pocos minutos ya estábamos cada uno con nuestra maleta dispuestos a pasar aduanas :D