El precio de la cultura en España
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Hace algunos meses me quejé amargamente porque Amazon no ha abierto una sede en España. Sé que el dominio amazon.es está comprado y pertenece a la popular librería estadounidense, pero no quieren abrirlo porque su modelo de negocio es incompatible con el actual sistema editorial español.
Los problemas pueden ser muchos. Ni tengo la experiencia ni la sabiduría como para ponerme a discutir de complejos temas legales y políticos. Lo único que sé, por ejemplo, es que si me compro el último libro de Almudena Grandes en Amazon.ca (Canadá), me sale un 10% más barato habiendo incluido el transporte e impuestos. ¿Y sabéis qué es lo mejor? Que sobreimpreso en el libro viene el precio al que se tiene que vender: 25€. Y me ha costado 18 CAD$ más transporte. Es decir… un libro español se importa en Canadá, y pese a los costes de llevarlo de uno a otro país para comercializarlo, al comprador español le sale más barato comprar importado un libro español de exportación que comprarlo directamente en la librería de la esquina. Si soy español viviendo en Canadá y me compro el libro me sale por 12€. En España, 25€.
El problema de todo esto es una ley del año 1990, que da potestad a las editoriales para fijar el precio que les venga en gana para un libro (ver página de la ley más abajo). A los vendedores les dan como máximo una rebaja del 5% (rebaja que usa el FNAC, de ahí su “precio mínimo garantizado”), salvo que sean libros de arte, descatalogados, etc.
O lo que es lo mismo, para que nosotros nos entendamos. El precio del acceso a una importante parte de la cultura está regulado por empresas privadas que unilateralmente ejercen una potestad legítima para poner el precio que consideren oportuno en sus libros. La tienda no puede ofrecer precios competitivos para atraer clientes porque está PROHIBIDO. Es absolutamente VERGONZOSO que para comprarme un libro español tenga que acudir al mercado canadiense (comprando varios libros de una vez sale rentable) simplemente porque aquí los editores tienen potestad para ROBARME.
Luego a los políticos se les llena la boca y se gastan miles de euros promocionando la lectura… pero la ponen (o dejan que la pongan) a un precio de bien de lujo. En los anuncios nos dicen “Si tú lees, ellos leen”. ¿No deberían cambiarlo por… “Si puedes permitirte leer, permíteles leer”? ¿Es que es un lujo poder leer el último libro de Paulo Coelho? ¿Por qué tengo que tener una economía desahogada para comprar una biografía de Lovecraft y enterarme de quién fue? ¿En qué condiciones pueden competir los libros con los videojuegos cuando ya muchos de éstos están más baratos?
ES VERGONZOSO
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