Accidente en Nueva York

Íbamos siguiendo una de las rutas que recomiendan en Guía de Nueva York. En concreto tocaba visitar el edificio de las Naciones Unidas, situado en la 1ª avenida. El devenir de sirenas en Manhattan es algo habitual. Cada cierto tiempo ves pasar una ambulancia, o un camión de bomberos… pero lo que empezó a acontecer ese día era ya algo exagerado. Habíamos oído un montón de sirenas, y muchas parecían acercarse. Yo pensé que quizá había habido un choque entre coches y alguna persona estaba herida. Nada que ver.

Para tener una mejor imagen del edificio, nos subimos a una especie de balconada que hay enfrente, a la que se accede mediante unas escaleras a pie de acera. Y una vez comenzamos a hacer fotos, empezaron a pasar ambulancias y bomberos. Uno detrás de otro. Decenas de ellos. Después, muchos coches negros, todos camuflados, con sirenas en los salpicaderos y en el morro. ¿Esos eran el FBI? Algo gordo pasaba entonces. Recuerdo que nos acojonamos al ver que una furgoneta subía por la 1ª avenida a toda velocidad con las sirenas en funcionamiento y en la puerta ponía algo así como “Big Disasters Unit”.

“No puede ser”, pensé. No había sido un atentado, o al menos no cerca, porque no habíamos oído nada. De repente, Phares me saca de mis pensamientos con un tono de voz sobresaltado. Dijo, “¿sabéis qué día es hoy? ¡ONCE!”. Fue entonces cuando empecé a creer que acababan de atentar en Nueva York y nosotros estábamos cerca. Bajamos de la balconada y subimos en dirección norte, donde iban todos los servicios de emergencia, dispuestos a averiguar qué había pasado. Por el camino, para un taxista cerca de nosotros, y en inglés atropellado exclama Hey guys, do you know what’s happened? (Eh chicos, ¿sabéis que ha pasado?). Antes de que le pudiéramos comentar, alzó los brazos y bajándolos muy rápidamente gritó: Something big has fallen down!! (Algo grande se ha venido abajo).

De foto debía ser nuestra cara en ese preciso momento. Antes de seguir adelante, buscamos una cabina y llamamos a casa. Fuera lo que fuera lo que había pasado, estaba claro que iba a dar la vuelta al mundo en pocos minutos, y queríamos despreocupar a nuestros padres. Phares llamó a los suyos. Le dijeron que un helicóptero se había estrellado contra un edificio, y que no sabían si era un atentado. Imaginaos en Manhattan rodeado de sonidos de sirenas y escuchando la noticia de que un aparato volador se ha estrellado en un edificio.

Nos pudo el morbo, y decidimos seguir subiendo, pese al consabido riesgo que nos podía llevar acercarnos a cualquier foco de ese tipo. Por el camino encontramos un bar (no hay casi bares en Manhattan, en el camino que recorrimos para encontrar uno podríamos haber encontrado diez en cualquier ciudad de España), y nos metimos con todo el morro para ver la televisión. Mostraban imágenes de un edificio alto de viviendas, con un pequeño incendio provocado por lo que decían había sido un helicóptero. Había sido sólo a veinte manzanas de donde estábamos. Subimos a ver si veíamos algo.

Y lo que vimos fue una gran masa de coches de periodistas, bomberos, FBI, ambulancias, policía, mirones, curiosos… y la silueta al fondo del edificio donde se había estrellado la avioneta. El accidente había sido justo por el otro lado, por lo que no pudimos ver nada escabroso. Mientras nos calmábamos un poco del susto comenzó a llover levemente. Es como si de repente alguien decidiera que no teníamos nada más que hacer allí. Y andando volvimos hasta Times Square en el que probablemente es el remojón más grande de lluvia que me he comido en toda mi vida.

Pero eso es otra historia que ya os contaré…

Edificio en la 1ª avenida donde se estrelló una avioneta en New York City

Entradas relacionadas:

  • No hay entradas relacionadas
  • 2 Comments

    Que gran cámara XDDDD
    Espero que a los moros no se les crucen los cables mientras que nosotros estamos alli…

    Estaba nervioso por si me aterrizaba un 767 entre las cejas… ¬¬