Quizá vídeos como este haya a miles. No he buscado originalidad haciéndolo, sino más bien mostrar qué sentí cuando entré en el Campo de Concentración de Sachsenhausen, en el norte de Berlín. La cámara es nueva, no estoy habituado a ella y se nota que necesito estabilizar un poco la mano, sobre todo cuando estoy andando.

He preferido obviar las palabras y dejar que la música actúe como narradora. No os perdáis el final. Es sorprendente, y creo que tuve suerte de poder filmarlo. Y si podéis, abridlo mediante el enlace justo debajo del vídeo para verlo en alta definición.

Sachsenhausen from Alberto Peñafiel on Vimeo.